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Cuando nos encontramos en búsqueda del primer colegio para nuestros hijos, un punto muy importante a tomar en cuenta es el método de aprendizaje bajo el cual queremos que vivan su primera experiencia educativa.

Es un hecho que todos buscamos que nuestros pequeños tengan la mejor preparación y logren desarrollar las competencias que el mundo de hoy exige, a sabiendas de que cada generación tiene retos mucho más grandes por vencer, sin embargo, es importante aterrizar las exigencias educativas de nuestros hijos a la edad que tienen.

En el caso de niños de entre 3 y 6 años, que es la edad en que generalmente se da su ingreso a maternal o kínder, el juego es una parte muy importante en distintas partes de su desarrollo.

Desarrollo psicomotor

Apreder jugando ayuda al desarrollo psicomotor del niño, pues con las actividades que se realizan en la escuela,  será capaz de descubrir nuevas sensaciones a través de la exploración de experiencias sensoriales y motoras, al tiempo que descubre más sobre los elementos que lo rodean y las reacciones que provocan.

Además, es bien sabido que el juego es importante durante los primeros años pues le ayuda al pequeño a controlar y coordinar los movimientos de su cuerpo, lo que le dará confianza en sí mismo para realizar nuevas acciones y tareas mientras potencializa sus sentidos.

Desarrollo cognitivo

Los juegos lúdicos ayudan al niño a estimular la memoria, así como a mejorar el nivel de atención que pone en las actividades que realiza, despertando la curiosidad por descubrir más sobre el mundo que lo rodea.

Uno de los principales beneficios de aprender jugando es la estimulación de la creatividad en los pequeños, pues aprenden a manipular diferentes materiales para expresar o describir ideas.

Desarrollo social

El juego es parte fundamental de la convivencia social del niño en los primeros años, así que aprender a “trabajar” en equipo, crear alianzas, conocer nuevas personas y desenvolverse en este primer núcleo social fuera de casa, ayudará a forjar en gran parte, el carácter del pequeño.

Los juegos cooperativos, además, lo ayudan a reconocerse en un entorno social en el que desempeña un rol, por tanto, tiene ciertas funciones y responsabilidades que cumplir.  Un punto importante, es que el pequeño aprende a seguir reglas de conducta y  seguir instrucciones precisas para llevar a cabo distintas actividades.

 

En resumen, la etapa del juego en los estudiantes de kínder es muy importante para el resto de su desarrollo escolar y es importante que el colegio de su elección cuente con las instalaciones adecuadas para las actividades físicas y recreativas de los pequeños, además de contar con personal capacitado para su ejecución y las medidas de seguridad necesarias para ello.

Así que si se está preguntando ¿cómo elegir kínder para mi hijo?  lo invitamos a desargar el siguiente checklist que le ayudará a tener presentes todos los elementos a valorar cuando haga las visitas a los colegios de su interés.