Entrevista con Eva Wottreng

Colegio Suizo de México | Sep 1, 2019

Les presentamos a Eva Wottreng, profesora de Artes Visuales en nuestro nivel de Preparatoria del Campus CDMX. Fuera de los salones y de su papel como maestra, Eva trabaja en un proyecto de Cine documental sobre la vida de una familia de Mariachis. Descubra más sobre esta original iniciativa, tanto al nivel artístico, como sociológico.

¿A qué te dedicabas antes?

Estudié Artes visuales en Basilea, Suiza e hice una maestría en educación del Arte en Zúrich.

 ¿Cómo nació este proyecto?

Todo empezó cuando me inscribí a un taller de cine documental de la UNAM por interés principalmente por el cine. Mientras estaba tomando esta clase, conocimos a nuestros vecinos, que terminaron siendo amigos cercanos. Esta familia esta compuesta de tres generaciones de mariachis: el abuelo, sus dos hijos, sus tres nietos y una nieta.

Lo que me llamó la atención es que me comentaron que todos habían aprendido a tocar y cantar solos y que la mamá de los tres nietos decía odiar la música. La historia de esta familia me dio mucha curiosidad.

En paralelo, siempre he hecho muchos bocetos rápidos en la calle, mientras grababa sonidos de la vida cotidiana en un contexto urbano. Sin embargo, no sabía cómo explotar este material que acumulaba sin usarlo para un proyecto en particular.

Así, cuando tuve que elegir un proyecto en el marco del taller de cine documental de la UNAM, me pareció interesante intentar aprender más sobre esta familia, mientras usaba técnicas originales que me gustaban desde un principio.

¿En qué se distingue la técnica que usas, de las demás?

Mi proyecto pertenece a un género un poco híbrido. No es común usar dibujos en el cine documental y cuando los directores eligen usar dibujos, como por ejemplo en la película Vals con Bashir, aunque esté basado en hechos reales, son ficciones. En mi caso, un reto fue hacer un documental que relate una historia real, con protagonistas reales, a pesar de que, el público en general asocie los dibujos con ficciones.

 ¿Qué es lo que más te gusta de este trabajo?

La historia familiar que descubría a lo largo de las entrevistas me fascinó. Me enteré de que detrás de esta vida de mariachis se escondía un drama familiar, en parte debido al alcoholismo de uno de los patriarcas del grupo. Esta enfermedad influyó mucho en la relación que tuvieron los hijos y nietos con la música y en particular folclórica.

Además, la nieta me confesó que ser mujer y mariachi era impensable para ella hace unos años atrás. Para ella, ser parte del grupo representa también un acto feminista.

El mayor desafío que enfrento, es tener, como me dijo mi maestra en este taller de la UNAM, Nancy Molina, “la tijera fría”. La elección de las secuencias de sonido y entrevistas que quiero guardar me cuesta mucho.

Además, he producido horas de grabaciones de entrevistas y la re-transcripción, con un bebé y un trabajo, me obligo a trabajar a veces horas en la noche. Pero poder combinar los tres fue un reto muy personal que disfruto mucho.

Espero tener la oportunidad de presentar el resultado final en la competencia de la UNAM de cine documental el año que viene.